Luca

Luca es un Bárbaro del reino de Syrtis, en el mágico mundo virtual del juego Regnum On Line, de la empresa argentina NGD Studios.

Luca odia su rojo pelo, y este es el relato de sus aventuras en clave de humor.

(habilité los comentarios anónimos, así que escriban sin miedo... )

Capítulo XXVI - Estrategia

La pesadilla es atroz.

Conquistado está el orgulloso castillo de Eferías, arrasado el alejado fuerte de Algaros. Un mar de furiosos enemigos cubre la gigantesca puerta del verde reino, embistiendo oleada tras oleada contra las extrañamente desiertas defensas. Tan sólo unos pocos bravíos combatientes, se esfuerzan inútilmente contra las innumerables huestes de alsirios que tenzamente acosan la fortificada entrada.

Luca se retuerce en su tosco lecho, en su oscura habitación en Raeraia, tratando en vano de despertar del horrible sueño. Escucha los gritos agónicos, los desesperados pedidos de ayuda, el horrísono estrépito de la batalla que culmina al fin con el peor de los resultados posibles; un último y espantoso crujido de la inmensa puerta al destrozarse, incapaz de resistir ya el feroz ataque.

El bárbaro, impotente en su cama, tiene entonces, cosa infrecuente, una súbita idea, intentar una vez más comunicarse con su Ush - Er , aquel misterioso ser de otro plano que guía sus pasos, el único que puede hacerlo volver a la conciencia. Concentrando su pobre, pero valerosa inteligencia, trata de visualizar en su mente aquel extraño y sombrío lugar donde se halla la mágica ventana a su reino, allí donde el superior ente manípula su pequeño báculo de minúscula luz roja, amarrado con un cordón, allí donde, en la tabla con desconocidas runas escribe sus ignotos conjuros y arcanas instrucciones. Tras arduos esfuerzos, logra al fin comenzar a ver una imagen, que poco a poco se va haciendo más nítida. Al fin logra un visión clara, pero la misma lo llena de desazón y amargura.

Totalmente relajado, ajeno por completo a los horrores de la guerra y la invasión en ciernes,
impúdicamente extendidos los desnudos miembros, su Ush - Er duerme plácidamente, junto a una mujer de largos y oscuros cabellos. Luca trata, desesperado, de enviarle algún tipo de señal, de advertirle el inminente peligro, de reclamarle una véz màs tome control de sus actos, y le permita luchar en la urgente defensa de su reino, vulnerado por la invasión de las feas cabras y veloces enanos.

Más todo es en vano. El ser continúa indiferente su descanso, perdido quien sabe en que otros sueños. Al fin, luego de lo que parece una eternidad, el ser comienza a despertar. Sin prisa, se levanta, adormilado todavía. Lava lentamente su rostro, y se contempla atontado en el espejo. Se prepara sin apuro un magro desayuno, y al fin, se dirige perezoso a la mágica ventana donde manipula las acciones e infortunios del pelirrojo.


- Luca !! Luca !! Despertate !!!

El bárbaro se incorpora de un salto. Las primeras luces del alba, entran por la ventana, mostrando la valerosa pero abatida figura de Albus Camus, incansable tirador del reino.

- ¿Que pasó ? ...Que mal flá... no sabés que feo lo que estaba soñando...
- Las gemas... - murmura agotado Albus mientras se desploma, vencido al piso - nos chorearon las gemas...
- ¿Pero cómo ??? - la angustia se cierne sobre el bravo guerrero, como un implacable alud de las heladas montañas - ¿Cuando ???
- Ahora... recién a la madrugada... las cabras... eran bocha... nostros eramos cuatro gatos... traté de despertarte... pero nada...

La comprensión de lo ocurrido, penetra al fin la obtusa capa de inteligencia del bárbaro, que cae al fin en cuenta de la maniobra de los alsirios. Desde el comienzo de la nueva era, con sus tan esperadas invasiones, se habían visto proliferar en el reino ( y suponía que en los otros también pasaría ) lo que casi se podría llamar una nueva clase: los estrategas.

La tosca mente del pelirrojo, quedaba frecuentemente superada por las órdenes y contraórdenes que se daban durante las batallas. No conseguía aún discernir clarmante cuando había que tomar un fuerte, cuando sólo romper la puerta, cuando suicidarse para volver a la muralla y de ahi al tele, para defender un castillo en peligro. "A las cabras no !", decían unos, "No toquen, no toquen", clamaban otros, "Hymbación", gritaban los útimos. La confusa cacofonía retumbaba aún es un roja cabeza, cuando un único pensamiento se impuso al fín sobre los otros.

Al fin una estrategia había resultado. Un grito de dolor surca una vez más, en las verdes tierras del reino.


Capítulo XXVII - Pobre Diablo



5 comentarios:

Ricardo dijo...

Muy bueno Luca! Refleja un poco la impotencia ante las madrugadoras cabras.

Moff dijo...

Buenísimo el capítulo (me encanta eso de la ventana mágica, el báculo de la luz roja y la tabla con runas XD), pero no me quedó claro... ¿Y lo que le había pedido Vesper? ¿No tenía que ir a Alsius? :/

D'Angelo 3D dijo...

Si, si...

Lo que pasa es que no es fácil. ¿Tendrá Luca que organizar una invasión, poder cumplir su designio ?

:O

Surak dijo...

HOLA LUCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA (sura desde Chile!)

Moff dijo...

Uy, me había olvidado de todo el lío que había que hacer para invadir XDDD